jueves, 20 de junio de 2019

Una bandera bien flama: Iglesia y movimientos juveniles

Señor, que nuestra vida sea
arcilla blanda entre tus manos,
para que Tú puedas formarla,
formarla a tu manera.
Coplas del yaraví


Por Daniel Rojas Delgado


Foto de Adrián Linares, en Unplash
Las primeras palabras de una criatura, el primer amor o el primer empleo son hechos que marcan un antes y un después, pero no condicionan necesariamente su vida. Esos primeros pasos señalan apenas un momento histórico de la persona, no predeterminan su destino. El punto es debatir hoy cuáles son las banderas, posibilidades o motivaciones que le ofreció primero el universo adulto al mundo joven.
Hay gente que reza/llora en la iglesia porque todo está perdido y no vale la pena confiar en esta juventud tan cambiante. Quienes trabajamos con jóvenes podemos decir que son personas valiosas, con un corazón dispuesto a actuar, a plantar banderas y a enfrentar injusticias; y quienes digan lo contrario no merecen trabajar con y por ellos —por más duro que parezca decirlo así.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Incendiando la biblioteca de Alejandría

Por Francisco Andres Flores


Reflexiones sobre el incendio en Notre Dame, dedicadas a los que celebraron las llamas o relativizaron su importancia.

 Las teas romanas caían sobre el puerto, abrazando en sus llamas las trirremes egipcias y los barcos imperiales. César había comprendido, mientras chapoteaba por su vida, que le sería imposible mantener el control de la bahía y de la isla de Pharos: ya algunos cientos de sus legionarios miraban el cielo desde el fondo del Mediterráneo y él, a duras penas, salvaba su vida. Antes que sus enemigos usen el puerto y los barcos en su contra, mejor destruirlo todo. Aquilas, sediento, contemplaba impotente la esterilidad de su ataque: el puerto era un infierno, los muelles y los barcos se descascaraban bajo las llamas y el fuego se contagiaba a los barrios contiguos, iluminando en destellos la noche trágica de Alejandría. En la obra “César y Cleopatra”, de Bernard Shaw, un egipcio le avisa al César que la Gran Biblioteca se está incendiando: “es la memoria de la humanidad...” le dice, lamentándose. César responde: “es una memoria infame: que arda”. No sabemos si Julio César dijo realmente esas palabras,

jueves, 27 de septiembre de 2018

¿Acaso soy golpista si protesto, General?

Por Daniel Rojas Delgado

¿Acaso soy golpista por haber adherido al paro general del martes 25/9? ¿Acaso no lo soy? Responder brevemente estas dos preguntas va a llevar, por lo menos, siete párrafos más. Voy a hacer el intento.
¿Soy golpista por protestar cuando el gobierno recorta el presupuesto en áreas clave del Estado (salud, ciencia, educación y un triste etcétera), cuando aumenta tarifas sin techo mientras las paritarias están bien gracias por el piso o cuando dice que estamos ganando mientras suspende obra pública y pide millonadas y al toque va por una refinanciación esclavista al FMI y nos prometen unicornios de colores, General?
¿Sos un golpista malo si protestás contra quienes programaron una “realidad virtual” en la que no importa si nunca más llegan las inversiones, si reclamás cuando te quedás sin empleo o si los trabajadores organiza

sábado, 8 de septiembre de 2018

Kinócratos, el presidente cínico.

Por Francisco Andres Flores


El 17 de Enero de 2016 comenzó una nueva era.  Esa jornada es un antes y un después en la vida de nuestro país.  Deténganse argentinos a contemplar lo que el destino nos ha preparado desde tiempos inmemoriales: una fecha sublime, fundamental, que merece ser recordada por los siglos venideros tanto como el retorno de la democracia en el 83, la ley Sáenz Peña, la Constitución o la Revolución de Mayo.  Ese día comenzó, con un gesto magnífico y emblemático, la “Kinocracia”. Y no es que antes no hayamos tenido en Argentina a grandes representantes del más insensible cinismo; pero cuando Balcarce se sentó en el sillón de Rivadavia (no nos referimos al difunto prócer, sino al humilde can aurinegro), una nueva era de clarividencia y honestidad intelectual amane

jueves, 17 de mayo de 2018

La Hija de la violación.

Por Francisco Andres Flores
Esta es una breve reflexión escrita, hace unos años, con motivo de la recomendación hecha por la corte suprema de justicia sobre los abortos no punibles.  En la actualidad, en que se debate en el mismísimo Congreso de la Nación la legalización del aborto, me pareció oportuno reflotarlo.


Cuando la corte suprema de justicia aprobó el accionar de los que autorizaron el aborto en caso de violación, inevitablemente me vino su rostro a la mente.  No es que yo sea una persona muy sentimental, ni menos aún dada a sentir lástima o pena por historias ajenas e inevitables; pero, en esta maraña de jueces, médicos, abogados, leyes,  interpretaciones y reinterpretaciones, su historia, aquella que pocos conocíamos y muchos no querían recordar, salía nueva

sábado, 30 de diciembre de 2017

El año nuevo de Ana

Cecilia López Puertas

Una historia sobre nuestra absoluta falta de justica.

Estás buscando direcciones
en libros para cocinar.
Estás mezclando
el dulce con la sal.

(Superhéroes, Charly García - Yendo de la cama al living, 1982)



Feliz Año Nuevo.

Un pibe de 23 años ayuda a su hermano tres años menor que él a escaparse de la cárcel. Ahora están juntos. Presos. Seguirán juntos hasta el año que viene y pasaran ahí las festividades de Año Nuevo, no van a poder ver a su familia, es decir a su madre: Ana, como la mamá de la Vírgen María. Ana tiene 39 y hace tres años recibió el cuerpo de su marido. Se lo entregaron después de hacerle las autopsias del caso porque estaba preso. Estaba preso justo cuando se murió. Tenía 40 años. Entre 2006 y 2017 Ana hizo 18 denuncias. Las primeras la tuvieron de

domingo, 24 de diciembre de 2017

Una Navidad de mierda

Francisco Andrés Flores 

En Santiago del Estero, esta semana, encontraron un niño recién nacido en una zanja, extrangulado, y descuartizado por los perros.  Para él no habrá Navidad.  Ninguna.  
Noelia ayer a la tarde patrullaba en Lanús y un conductor no se detuvo al control: murió un rato después en el hospital.  Tenía 24 años.  Ella y su familia tampoco tendrán Navidad.   En Córdoba esta semana un hombre le disparó a su pareja delante de su sobrino.  Ella murió.  El pibe, de 12 años, salió ileso (¿salió ileso?) pero sin dudas tendrá una Navidad de mierda.  Como la familia de Manuel Ifrán, un jubilado de 72 años que desapareció en abril y aún no apareció; o co

martes, 5 de diciembre de 2017

SUSANITA CHETA

Nora Pflüger    

 Odia a los negros, a los judíos y a los pobres. Dice que los que viven en villas de emergencia están ahí porque “les gusta” y porque son unos vagos que no quieren trabajar. Casada muy joven (desde chiquita estaba desesperada por casarse, y casi se muere cuando el Príncipe Carlos se casó con Lady Di), no ha sido muy feliz en su matrimonio, pero conserva con uñas y dientes a su insatisfactorio esposo porque por lo menos, delante de sus amigas viudas, separadas o solteras, ella puede lucir dinero, auto y marido. Bastan estas pinceladas para darse cuenta de la mentalidad  que tiene. Bueno… si los que la rodean tienen suficiente mentalidad como para darse cuenta.
 El marido (medio canoso, anteojos de Quevedo, barba de chivo y piernas vacilantes) se pasa todo el día leyendo, sin la menor idea de lo que sucede a su alrededor. A los bramidos de su esposa, responde con un “Mu”, o en el mejor de los casos, con un más asertivo “Sí, querida”. Creo que es psiquiatra. Que lo disfrute. Ella, entretanto, se ocupa de su hijo, el “Nene”, a quien adora porque el citado Nene (uno noventa de alto y dos metros de pelo en cada una de las extremidades) juega al “rugby”.
  Todo esto se aguantaría si no fuese porque esta señora vive metida en la iglesia, ocupa en ella todos los espacios de poder posibles y está unida como anillo al dedo al cura párroco. Le lava y le plancha las casullas, adorna los altares y le lleva todos los chismes. Lo ha hecho pelearse con la juventud, con la liga de madres, etc. Uno pensaría que él la soporta sólo por conveniencia, por aquello de las casullas. Sin embargo, en una reciente asamblea diocesana, el presbítero la ha presentado como “alma de la Parroquia” y “joya de la cristiandad”.
 ¡Cómo?
Sí: lo que leyeron. Son los momentos en que uno se explica por qué las instituciones católicas hacen agua...
 Se me dirá que yo tengo algún problema de clase social y por eso me choca esta mujer. Me podrán bajar línea (no recuerdo confesor que no lo haya hecho) de que no debo criticar a mi “prójima” y que debo actuar con más modestia y humildad. Me podrán tildar de intelectual pedante (así me ve la mayoría de los curas cuando me tomo la libertad de opinar) y exigir que, mientras Susanita Cheta  sigue haciendo lo que le da la gana, yo me calle la boca y camine por la vida con la cabeza gacha y las manos metidas en los puños del sayal, como una carmelita descalza. Pero yo tengo derecho a preguntarme si el pueblo de Dios no dispondrá en sus filas de mejores líderes que esa impresentable.
  Y vean, lo mío tampoco es bronca contra las Susanitas, las verdaderas, digo. Porque la Susanita original, la de Mafalda, por muy pretenciosa que fuese, era en el fondo una modesta chica de barrio, sin mayores horizontes, que allá en los años sesenta no tenía más posibilidades de promoción social que el matrimonio. Eso la vuelve auténtica e incluso querible, a pesar de sus defectos. En mi infancia tuve un montón de tías y vecinas muy Susanitas y al mismo tiempo, muy buenas y cariñosas.  Aplaudo a Quino por haberles hecho un lugar en su historieta a estas mujeres, fruto de otra época, que van despareciendo. Pero a la Cheta, no sé de dónde la sacaron. Porque ésa no salió de la imaginación de Quino, ni de nadie. Es una lamentable realidad, y lo peor, una realidad eclesial, inexplicable en pleno siglo veintiuno.
 Lo que me preocupa no es que existan señoras con ese perfil. Lo que me preocupa es la Iglesia.


   

martes, 28 de noviembre de 2017

DE LA FE, DEL MAR Y SUS PELIGROS

Nora Pflüger
 Era tan pequeñita que casi no sabía hablar cuando lo vi por primera vez. Grandote, inquieto, verde, se mecía como una hamaca y lloraba como un niño. El mar. Parecía tan tonto y olía tan fuerte que se me figuró un bebé desmesurado que gritaba para que le cambiaran los pañales. Abría su bocaza y gemía: “Maaa… maaa… maaa…”
  -Qué vergüenza.- pensé (los niños piensan más de lo que dicen)-  Tan grandulón, y grita llamando a la mamá…
  Más adelante aprendí que el

jueves, 24 de agosto de 2017

La sociedad de los cometas sueltos

Por Daniel Rojas Delgado


Agosto fue siempre, para la memoria de estas latitudes, el mes de los barriletes. Acaso el viento sople más fuerte por haber vuelto recargado de las vacaciones o por cuestiones vinculadas a los turnos de distribución geopolítica de los vientos: mucho no interesa para el desarrollo de esta nota.
Como decía, estamos en el mes de las maniobras en el aire. Ya no somos imberbes pero seguimos en la plaza para remontar los barriletes o disfrutar de las prometedoras cometas mientras tomamos mate y hablamos en red.
Esta tarde en el parque Alberti de la ciud

martes, 8 de agosto de 2017

Estos Nacionalismos Matan

Por Juan Pablo Olivetto Fagni


A diferencia de lo que pasó en otros territorios, en nuestro país se construyó la identidad nacional principalmente desde el sistema educativo, intentando eliminar toda diferencia cultural. Y aquí el proyecto de Sarmiento tuvo mucho que ver, él veía a la crianza de los pobres como peligrosa (se ve que ya se hablaba de “polaquitos” en esa época) y la crianza de los ricos como inadecuada, ya que sostenía que los niños ricos tenían muchos privilegios que no les correspondían. En palabras del Padre del Aula “El niño no tiene derechos ante el maestro, no tiene por sí representación, no es persona según la ley. Es menor” (Sarmiento, 1889:245) Por otro lado el sistema educativo tradicional tenía que eliminar todas las prácticas que los inmigrantes traían consigo para inculcar hábitos de higiene, el resp

Dios y los argentinos.

Por Francisco Andres Flores

Hace unos días, mientras malgastaba el agua en la ducha, pensaba lo siguiente:
cuando lleguemos al cielo habrá una cola especial para los argentinos.  No por distinción o preferencia, sino por dos razones, una práctica y otra espiritual.
La práctica: que no nos colemos.  La espiritual: que Dios querrá hablarnos especialmente.  En nuestra mente nos parecerá más que apropiado para nuestra condición de argentinos (siempre dijimos que Dios lo era...) pero en realidad, después de una vida entera pasándole facturas a Dios, Él nos querrá pasar las suyas.  
El mismísimo Eterno se pondrá en pers

miércoles, 29 de marzo de 2017

Cómo educar en la Memoria.

Juan Pablo Olivetto Fagni


Educar para entender cómo fue posible una dictadura tan sangrienta como la del 76, es necesario para valorar nuestra débil democracia y fortalecerla. ¿Cómo llegamos a que organizaciones guerrilleras pusieran bombas y asesinaran militares o empresarios? ¿Cómo fue posible que desde el Estado se suspendan todas las garantías y procesos judiciales, se torture de las formas más sádicas, se asesine y se desaparezca sistemáticamente a miles de personas? Estas preguntas son más que interesantes y potentes para intentar responderlas en cualquier espacio educativo.

Diferente a sólo condenar y decir qué o quién estuvo mal, es necesario partir de las diferentes posturas sobre el tema, y posicionarse como educadores y c
iudadanos.