Naciones Unidas no termina de reconocer que la paz es un derecho humano pero hay más de 100.000 cascos azules repartidos por el mundo. ¿Se puede conseguir la paz por la fuerza? ¿Qué precio pagamos por la paz?
Por Cecilia López Puertas
Por Cecilia López Puertas
De la torre de Babel a los cascos azules.
Si el sueño fuera (como dicen)
una tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
(Extracto de “El sueño” de Jorge Luis Borges)